Recorridos Madrileños por el Día Mundial del Agua 2021, descubriendo Madrid Acuosa

Los días 21 de marzo y 24 de abril, celebramos el Día Mundial del Agua junto al Observatorio del Agua de la Fundación Botín, el Centro Cultural CentroCentro y un grupo de caminantes animosos por descubrir espacios de Madrid con relevancia hídrica y que han sido parte de la conformación urbana de la ciudad y sus dinámicas a lo largo de la historia.

Fuente de agua, Parque Torre Arias © Omar Díaz
  • Celebramos el Día Mundial del Agua 2021 durante los días 21 de marzo y 24 de abril con dos recorridos guiados por diferentes expertos, conectando y reconociendo infraestructura y naturaleza hídrica de Madrid.

  • El primer recorrido se desarrolló conectando diferentes parques con infraestructura hídrica desde la periferia este hacia el centro de la ciudad, concluyendo en CentroCentro. Tiempo aprox. Del recorrido: 5 horas.

  • El segundo recorrido fue a lo largo del Río Manzanares, recorriéndolo río arriba desde el Parque del Oeste hasta llegar a la zona de Somontes, contando con la intervención de expertos conocedores de la ribera del Manzanares y su historia. Tiempo aprox. Del recorrido: 5 horas.

  • Durante los recorridos, cada uno de los participantes, logró encontrar una nueva narrativa de la ciudad de Madrid, estrechamente relacionada con el uso de los recursos naturales y la adecuación de infraestructura para la sostenibilidad de uso y su protección patrimonial hasta la actualidad.

  • Los recorridos fueron desarrollados en colaboración con el Centro Cultural CentroCentro y el Observatorio del Agua de la Fundación Botín.

RUTA 1


El punto de encuentro fue en la Quinta Torre Arias, un parque público ubicado en el Barrio Salvador en el distrito de San Blas – Canillejas en la zona Noreste de Madrid. Pese a que el recorrido por el parque, no superó la hora de visita, tenemos que advertir a nuestros lectores, que si tienen afinidad por disfrutar de espacios naturales, pueden habitar sus más de 17 hectáreas, en donde podrán apreciar de unas 300 especies herbáceas, 51 especies de árboles y el Bocato Di Cardenale; una infraestructura construida para el manejo y control de las aguas, a través de sistemas de regadíos con pozos, norias, albercas, atarjeas de distribución y dos viajes de agua. En la fuente Minaya, uno de los vecinos del lugar perteneciente a la Plataforma Quinta Torre Arias, explicó cómo los cursos de agua han sido interrumpidos para darle lugar al crecimiento urbano de Madrid, en las imágenes de este artículo, se podrá ver cómo, para poder conectar los parques de Madrid, se debe cruzar por extensos espacios grises.

Parque Torre Arias, Caminar el agua 2021 © Omar Díaz

La Quinta de los Molinos


Durante la visita a La quinta de los Molinos, Adrián Woods, vecino de la zona y parte de la Plataforma de Quinta Torre Arias, nos contó sobre la historia de la finca y de sus usos agropecuarios y recreativos. Se identificó el cauce que tenía el arroyo que atraviesa la Quinta pero que con el paso del tiempo se secó y su flujo fue completamente cortado por la construcción de edificios en su camino. También se pudieron observar diferentes tipos de infraestructura para el control de agua tales como piscinas y túneles, por los cuales, hoy en día, ya no corre el agua.


Quinta de Los Molinos © Omar Díaz

En el trayecto desde la Quinta de Molinos hasta la siguiente parada, se comenzó a presenciar la transformación del paisaje, el cual rompía con la naturalidad para convertirse en estructuras urbanas. Fue una sorpresa para muchos de los participantes, cuando nos detuvimos en la Plaza Barbados en una huerta urbana en donde había algunas personas cultivando y cosechando alimentos, lo cual nos puede permitir inferir que algunos de los espacios que conectamos aún trabajan en el uso tradicional de la tierra y el agua. En esta parada, Malú Cayetano hizo énfasis en el comienzo del viaje de agua Bajo Abroñigal. “El agua más delgada era la de los viajes del Abroñigal, y la más «gorda» era la de los Caños del Peral, seguida por la de la Fuente del Berro, ésta, la más famosa de todas.” (AIEM, XLVI, 2006. Emilio Guerra Chavarino).


Quinta Torre Arias © Omar Díaz

Mientras caminábamos hacia la siguiente parada, hubo un cambio notable en la carga de la caminata, puesto que, al cruzar la Calle Arturo Soria, comenzamos a bajar, para lo cual la geóloga Lucia De Stefano trajo a colación algunas reflexiones acerca de las líneas divisorias de aguas y cuál es la importancia que estas tienen para el ordenamiento territorial. Caminar los territorios nos permite entender la forma en que se distribuyen sus recursos naturales, las líneas divisorias de agua permiten definir los límites de las cuencas, como espacios que tienen algo en común, alimentándose de la misma fuente hídrica.


Parque Calero


No existe mejor sensación que querer hablar de un tema y que el contexto lo diga ya todo por sí solo. Mientras Malú Cayetano intervenía en una conversación acerca de lo que ha sido el Parque Calero a lo largo de los tiempos y algunas de las reflexiones que se hacían en un libro de Miner Otamendi sobre el arroyo Calero, un curso de agua que discurría justo por ahí y del que toma el nombre el parque, los pájaros que nos rodeaban llegaban a sonar más fuerte que cualquier sonido en los alrededores, la sensación de vida en el Parque Calero, fue un hecho para todos los asistentes.


Parque Calero © Omar Díaz

Seguimos andando por esa ciudad que cada vez crecía más en edificios y densidad demográfica, hicimos una parada en la Fuente Pirala ubicada en diagonal a la Plaza de Toros de Ventas. En donde la Arquitecta, Camila Kuncar realizó una intervención para identificar la fragmentación de los parques que se habían visitado y en relación con esto compartir con los asistentes algunos apuntes de la importancia que tiene el proyecto Bosque Metropolitano, el cual tendrá varios beneficios para la ciudad tales como mejorar la calidad de aire, actuar como regulador térmico, reducir las emisiones de CO2, prevenir los riesgos de inundación y mejorar la biodiversidad al reducir la fragmentación de los enclaves. Dicha fragmentación se siguió identificando con la construcción de la avenida M-30 que en tiempos pasados era el Arroyo del Abroñigal y tuvo que ser enterrado y canalizado debajo de la autopista.


Arroyo Abroñigal vs. M-30 Madrid, Caminar el Agua 2021 © Omar Díaz

En la fotografía Malú Cayetano enseña una fotografía de lo que fue el Arroyo Abroñigal antes su soterramiento y la construcción de la avenida M-30.


Quinta fuente del Berro


Es importante destacar que la Fuente del Berro ha sido desde sus inicios, uno de esos puntos de encuentro de la población, en donde más allá de ser un punto para que las personas pudieran obtener el recurso agua para sus necesidades, también se convertía (y aún sucede) en un espacio de relacionamiento y desarrollo de actividades culturales. Podemos decir así, que tenemos una relación física y material con el agua, pero también existe un misticismo en sus cercanías que nos brinda una sensación de protección y bienestar. Durante esta parada Lucia De Stefano dio a conocer algunos de los sucesos históricos más importantes de la zona, característica por los cambios de dueño que ha tenido desde el siglo XV. La reina María Luisa De Orleans esposa de Carlos II en 1686 dictaminó una orden para beber únicamente agua de esta fuente por su característica de “agua gorda”. El entorno de esta fuente fue conocido en el Siglo XX como los campos Eliseos, con el pasar del tiempo sus aguas fueron desviadas hacia el interior de la Quinta, puesto que se utiliza exclusivamente las aguas del Canal Isabel II.



Parque El Retiro


Adentrados en la ciudad, se hizo una parada en el Parque El Retiro, como uno de los espacios que, en la densidad del centro de la ciudad, sigue conservando su característica de Parque y conserva espacios cuyo objeto principal es el agua. En esta parada, se llevó a cabo un ejercicio en el que los participantes definieron en una palabra lo que había sido el recorrido hasta el momento, obteniendo como resultado, la nube de palabras que se muestra a continuación:

CentroCentro


Para darle cierre al recorrido que se realizó por el Día Mundial del Agua, se terminó en el Centro Cultural CentroCentro Palacio Cibeles, en donde se encontraba la exhibición de la investigación Madrid Acuosa, desarrollada por la ponente Malú Cayetano, en donde se invitó a las personas a profundizar más en el conocimiento del agua en Madrid y como sus usos y sus dinámicas, han venido cambiando constantemente en los últimos siglos.


Puedes ver más imágenes de nuestro recorrido en esta galería de imágenes, en donde podrás percibir algo de las sensaciones que se han tenido a lo largo de la caminata a través del ojo del fotógrafo Omar Díaz.




RUTA 2


Punto de Partida: Moncloa


El punto de encuentro fue en la Estación Moncloa, cuya conexión inmediata con el parque del Oeste, nos permitió adentrarnos en el ecosistema del río Manzanares. La motivación principal para realizar este recorrido fue la de salir caminando de la ciudad guiados por dos cursos de agua: el arroyo artificial que atraviesa el Parque del Oeste y el río Manzanares, para conocer los cambios y transformaciones que han sufrido estos cursos con la construcción de la ciudad.



Parque del Oeste © Caminar el Agua

Fuente de la Salud y Arroyo Bernandino


Durante la primera parada, la ingeniera Malú Cayetano manifestó que la Fuente de la Salud era conocida por este nombre debido a que los habitantes de la ciudad le atribuían propiedades curativas a sus aguas, aunque con el pasar del tiempo, las personas dejaron de beber de ahí, puesto que se encontraron algunos contaminantes por infiltración del sistema de alcantarillado del barrio de Argüelles. Posteriormente llegamos al Arroyo Bernandino, donde se realizó una acción performática desarrollada por Minty Donald y Nick Millar, con la cual se buscaba tomar agua de la fuente en las manos ahuecadas y caminar a lo largo del arroyo manteniendo el agua en las manos. Estas acciones performáticas, permiten establecer nuevos vínculos con nuestros recursos, así como facilitar la participación activa de los asistentes.



Puente de Los Franceses


Con el transcurso por el rio Manzanares, se comenzaron a ver representados los rasgos de su historia. Por el camino se pueden observar pilotes al estilo romano para luego encontrarse con el puente de los franceses, en donde la doctoranda del Observatorio del Agua de la Fundación Botín Carlotta Valerio, presentó ante los asistentes, sus investigaciones de bioindicadores de contaminación del río, a través de técnicas de "machine learning", por medio de las cuales, a través de la presencia de ciertas especies de macroinvertebrados, se pueden identificar contaminantes en los ríos y determinar el estado ecológico de los mismos.



Carlotta Valerio en el Puente de los Franceses © Caminar el Agua

Depuradora


El tratamiento de aguas residuales es, sin duda, uno de los aspectos más complejos para la gestión de las aguas de una ciudad. Frente a la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Viveros de la Villa, el experto en depuración Antonio Bolinches, comentó con los asistentes, cada uno de los procesos esenciales para la depuración del agua de la ciudad y como esos altos volúmenes de agua, son posteriormente vertidos al río Manzanares. En efecto, la mayoría del caudal que lleva el río Manzanares (un 90% para ser exactos), son aguas depuradas y vertidas desde las diferentes estaciones que deben cumplir con la legislación para ser reincorporadas a cursos naturales.


Antonio Bolinches frente a la EDAR Viveros de la Villa © Caminar el Agua

Somontes


A inicios del siglo XX, Madrid aprovechaba algunas de sus fuentes hídricas para su uso recreativo. De hecho, puede resultar sorprendente pensar que aguas arriba de la ciudad existió una playa con aguas represadas para tales fines, llamada la Playa de Madrid. En este lugar, el Subdirector Adjunto de Protección de Aguas y Gestión de Riesgos del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Fernando Magdaleno, nos relató cómo sucedió el aprovechamiento del río como playa en la década de los 30, para la que hubo que interrumpir el curso del río por una presa que embalsaba las aguas generando un balneario recreativo de baño. Durante ese tiempo, en la zona del Puente de los Franceses, los Madrileños también aprovechaban este espacio para el baño. Sin embargo, con el crecimiento de la ciudad, comenzaron a haber problemas de contaminación a lo largo del río como malos olores y, en algunas áreas del cauce, se podía presenciar el fenómeno de eutrofización, provocado por el exceso de nutrientes en el agua, principalmente nitrógeno y fósforo, dando como consecuencia espacios sin vida y en estado de degradación. Hace algunos años dicho Ministerio junto a la Confederación Hidrográfica del Tajo están llevando adelante un proyecto de restauración fluvial del río Manzanares, a su paso por El Pardo, con el que quitaron los obstáculos del río, tales como la presa de la Playa de Madrid, entre otros, y se implementaron sendas para caminar por las orillas del río, haciendo posible la conexión con la ciudad.



Agradecimientos:

Agradecemos especialmente a la Observatorio del Agua de la Fundación Botín y a CentroCentro por haber hecho posible esta actividad. Así como a cada uno de los expertos que realizaron intervenciones durante los recorridos: